Kant contra los fantasmas
Immanuel, el ilustrado Immanuel Kant, antes de ser Kant, encandilaba a sus amigos con su conversación y su perspicacia (no así con su prosa, como escritor el de Königsberg fue siempre un tanto latoso). En 1766, aconsejado por estos amigos, que tal vez querían no escucharlo más hablando del tema, publicó Los sueños de un visionario , filípica contra el místico Emanuel Swedenborg. Kant explica que tal materia no merece el esfuerzo de coger la pluma, pero que al menos justificaría las horas que malgastó con los copiosos e imaginativos volúmenes del escandinavo . No, no perdió el tiempo; aparte de que debió de pasárselo bien con una obra fantasiosa -aunque a un devoto pietista ciertas diversiones le parezcan frívolas-, adelantó sus interpretaciones del entendimiento humano quince años antes de la Crítica de la razón pura y le dio un buen baño al visionario Swedenborg en nombre de la clara razón, que es uno de los mejores servicios que un ilustrado puede prestar. Emanuel, el iluminado ...